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DÍA 52 - JESÚS ES EL MESÍAS

LECTURA: Juan 20:31-31; 21:24-25

ENSEÑANZA:

Al leer el evangelio de Juan, puede ser fácil olvidar que una persona real escribió estas historias. Estos dos breves pasajes hacia el final del libro nos recuerdan que Juan estaba allí; todas estas historias no eran sólo cosas de las que había oído hablar. ¡Era un testigo ocular!

En ambos pasajes, Juan le dice al lector que su cuenta no es exhaustiva, lo que significa que no registró cada cosa que Jesús hizo y dijo. A pesar de lo asombrosos que son los signos milagrosos registrados, había aún más, tantos más que todos los libros del mundo no podían contenerlos. Juan está exagerando aquí para hacer el punto: Jesús cambió la vida de tantas personas y esas personas salieron y fueron utilizadas para cambiar la vida de innumerables personas. Realmente no hay forma de escribir todo lo que Jesús hizo en y a través de sus seguidores.

Ambos pasajes también nos recuerdan que muchas personas vieron a Jesús hacer estas señales y maravillas. Los primeros oponentes de Jesús no intentaron debatir o desacreditar sus milagros y curaciones. ¿Por qué no? Porque mucha gente los vio. Estas historias se quemaron en los recuerdos de las personas – vieron a Jesús hacer muchas señales milagrosas. Estas historias fueron compartidas y celebradas y eventualmente escritas, y es por eso que usted y yo tenemos el evangelio de Juan. Juan los escribió para que creyéramos y encontraríamos la vida. Él los escribió para que pudiéramos ver a Jesús.

Y es por eso que podemos ver a Jesús en Juan.

Preguntas Para Meditar:

NIÑOS:

• ¿Qué dijo Juan acerca de cuántas señales milagrosas hizo Jesús?

• ¿Por qué Juan escribió estas historias sobre Jesús?

ORACIÓN:

Dios, gracias por las Escrituras. Gracias por el evangelio de Juan. Gracias porque su Espíritu Santo lo ayudó a registrar con precisión estas historias y enseñanzas. Gracias porque tu Palabra es viva y activa y tiene poder en mi vida. Ayúdame a tener hambre y sed de aprender más sobre ti y tus formas en mi lectura de la Biblia. Espíritu Santo, ayúdame a ver a Jesús en todas las Escrituras y concédeme una pasión para compartir lo que aprendo con los demás. Gracias por su palabra escrita y por su Palabra viva – su Hijo. En el nombre de Jesús, amén.