DEVOCIONAL PARA NIÑOS:

Día 10 - JESÚS ALIMENTA A LA MULTITUD

 

LECTURA: Juan 6:5-13

ENSEÑANZA:

Jesús se estaba volviendo muy popular. La gente difundía con entusiasmo la noticia de los milagros y las sanidades que estaba realizando. En esta historia, una gran multitud se reunió en una montaña para recibir el ministerio y la enseñanza de Jesús, pero había un problema: era hora de comer, no había comida y había miles de personas hambrientas. El pasaje dice que había cinco mil hombres en la multitud; ¡incluyendo a las mujeres y los niños allí podría haber habido entre diez y veinte mil personas allí! Felipe sabía que tomaría ocho meses de salario comprar suficiente comida para esta multitud. ¡Hoy, eso sería alrededor de $ 25-30K!

Un niño de la multitud tenía su almuerzo con él, pero Andrés señaló: "¿De qué sirve eso con esta gran multitud?" A veces puede parecer que Dios está limitado por lo que tenemos para ofrecer, pero aquí aprendemos que si confiamos en Dios con lo poco que tenemos, ¡Él puede hacer cosas increíbles! Jesús da gracias, parte el pan y los discípulos ayudan a repartir la comida. ¡No sólo había suficiente, sino que hasta sobró!

Más adelante en este capítulo, Jesús se llama a sí mismo el Pan de Vida que descendió del cielo. Jesús sabía que aproximadamente un año después, subiría una montaña diferente (Calvario) donde su cuerpo sería quebrado (crucificado) y "ofrecido". En esta historia, el pan satisfizo el hambre física de las personas, pero Jesús vino a satisfacer el hambre espiritual de todas las personas. Jesús, el pan de vida, se partió para que pudiéramos ser sanados. El amor sacrificial de Jesús visto en la cruz sostiene y satisface nuestros corazones y nuestras vidas.

Preguntas para Meditar

NIÑOS PEQUEÑOS/PRE-K:

• ¿Quién se estaba volviendo muy popular? ¿Por qué?

• ¿Cómo alimentó Jesús a la multitud hambrienta?

NIÑOS:

• ¿Por qué Jesús se estaba volviendo popular?

• ¿Cómo alimentó Jesús a la multitud hambrienta?

• ¿Qué significa que Jesús es el pan de vida?

ORACIÓN:

¡Dios, gracias porque puedes llevarte lo poco que tengo y hacer tanto con él! Ayúdame a no despreciarme porque creo que no tengo mucho que ofrecer. En cambio, ayúdame a mantener mis ojos en ti y en lo que puedes hacer mientras te obedezco y confío en ti. Gracias porque Jesús vino a satisfacer mi corazón con su vida y su amor. Gracias porque fue quebrantado para que yo pudiera ser restaurado. Gracias por el quebrantamiento – tanto el de Jesús como el mío – no se desperdicia, pero se puede usar para tus propósitos. En el nombre de Jesús, amén.