DEVOCIONAL PARA NIÑOS:

DÍA 18 - JESÚS SANA AL HOMBRE CIEGO

 

LECTURA: Juan 9:1-9

ENSEÑANZA:

En esta historia, Jesús realiza un milagro bastante notable y lo hace de una manera realmente inusual. Este hombre nació ciego; nunca había visto la cara de otra persona ni siquiera la luz del día. No sabemos exactamente por qué Jesús hizo barro y unto ese barro sobre los ojos del hombre. En Génesis 2: 7, leemos que Dios formó al hombre del polvo de la tierra, así que esto puede ser un recordatorio de la actividad creadora de Dios. Si bien no sabemos por qué Jesús hizo este milagro de esta manera, sí sabemos que la vida del ciego cambió drásticamente y aprendemos tres verdades importantes sobre la enfermedad y la lucha.

1) La enfermedad y la lucha no siempre son el resultado del pecado. En un nivel, el pecado cósmico (la ruptura en este mundo) es, en última instancia, la razón por la que todos sufrimos. Pero Jesús claramente enseña aquí que, en otro nivel, el pecado personal no es la causa de la enfermedad y el sufrimiento personal. Nunca debemos asumir que las personas que están enfermas están siendo castigadas por sus pecados personales.

2) También aprendemos que Dios puede permitir la lucha y el dolor en nuestras vidas para darle la oportunidad de mostrar su poder y su bondad. Dios puede recibir la gloria de su obra redentora en el desastre de nuestras vidas.

3) Dios usará su obra en nuestras vidas para señalar a otros hacia Jesús. Cuando las personas sepan que Dios ha abierto sus ojos, sus ojos espirituales, querrán saber cómo sucedió. Esto le abre la puerta para compartir su historia.

Preguntas Para Meditar

NIÑOS PEQUEÑOS/PRE-K:

• En esta historia, ¿qué no podía hacer el hombre?

• ¿Qué hizo Jesús por el ciego?

NIÑOS:

• En esta historia, ¿qué hizo Jesús por el ciego?

• ¿Cómo respondieron los vecinos a la sanidad?

• ¿Cómo explicó el ciego lo que Jesús hizo por él?

ORACIÓN:

Dios, gracias porque amas a las personas que están heridos y sufriendo. Gracias porque abriste mis ojos espirituales para verme correctamente, ver este mundo correctamente y verte correctamente. Ayúdame a fijar mis ojos en ti y dame un deseo de verte aún más claramente. Dame oportunidades para compartir mi historia con otros y dame el denuedo y la sabiduría para saber cómo hacerlo. Gracias porque algún día sanarás y restaurarás todo lo que está quebrado en mí y a mi alrededor. En el nombre de Jesús, amén.