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DEVOCIONAL PARA NIÑOS:

DÍA 21 - LAS LÁGRIMAS DE JESÚS

 

LECTURA: Juan 11:32-44

ENSEÑANZA:

En esta historia, Lázaro, el amigo de Jesús había muerto. Las hermanas de Lázaro, Marta y María le avisaron a Jesús que Lázaro estaba muy enfermo, pero cuando Él llegó, ya era muy tarde (al menos eso es lo que ellas pensaron). Jesús entra en escena y muestra tristeza, enojo y confianza ante esta terrible tragedia. ¿Qué nos enseña esta situación sobre Jesús?

1) La tristeza de Jesús muestra que se concientiza de nuestro dolor. El versículo más corto de la Biblia afirma simplemente (Juan 11:35) «Entonces, Jesús lloró». Jesús no permaneció inconmovible ante la muerte y la pérdida. Él reaccionó con lágrimas reales. Lo hizo, a pesar de que sabía que momentos más tarde, transformaría el duelo en un gran gozo. Jesús nunca garantizó que evitaremos la pérdida, pero prometió estar a nuestro lado en nuestro dolor.

2) El enojo de Jesús evidencia que Él odia el pecado y el efecto del pecado en nuestra vida. La frase, «todavía estaba enojado» hace que el lector inicialmente se imagine un toro furioso pisoteando con sus pezuñas y resoplando como si se dispusiera a atacar. Jesús odia el pecado y vino para rescatarnos del castigo y el poder del pecado. Un día Él nos librará de la misma presencia del pecado.

3) La confianza de Jesús ante la muerte nos enseña que Él tiene poder sobre la vida y la muerte. Podemos confiar en Él incluso en situaciones que parecen ir más allá de la esperanza. Con sólo el poder de su palabra, Jesús puede hablar vida en cualquier situación, en cualquier vida y cualquier corazón.

Preguntas para meditar

NIÑOS PEQUEÑOS/PRE-K:

· En esta historia, ¿quién murió?

· ¿Qué pasó cuando Jesús dijo, «Lázaro, ¡sal de ahí!»?

NIÑOS:

· En esta historia, ¿quién había muerto? ¿Quiénes eran sus hermanas?

· ¿Qué aprendemos de las lágrimas de Jesús? (¿Por qué lloró?)

· ¿Qué hizo Jesús por Lázaro? ¿Qué nos muestra esto sobre su poder?

ORACIÓN

Dios, gracias porque no te alejas de nuestra tristeza, sino que te acercas a nosotros. Gracias por Jesús, quien comprende lo que significa ser humano, ser tentado y experimentar la pérdida de un ser querido. Gracias, porque Jesús está orando por mí. Ayúdame a enojarme con rectitud hacia el pecado y sus efectos en mi vida, así como en la vida de quienes me rodean. Dame la seguridad de confiar en que tu poder de resurrección está obrando en este mundo. En el nombre de Jesús, amén.