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DÍA 25 - JESÚS PREDICE SU MUERTE

LECTURA: Juan 12:20-33

ENSEÑANZA

En esta historia algunos gentiles (no temerosos del Dios judío) habían viajado a Jerusalén por la Pascua y querían conocer a Jesús. Habían escuchado historias sobre los milagros y sanidades y tenían curiosidad. Cuando los discípulos se lo hicieron saber a Jesús, su respuesta pareció un poco extraña. Empezó a decir que había llegado el tiempo de «entrar en su gloria». Luego mencionó las semillas que mueren… ¿Qué era todo eso?

Hay algo en lo que pidieron los griegos que hizo que Jesús se diera cuenta que su sufrimiento y muerte estaban cerca. Cuando la mayoría de la gente piensa en gloria, piensa en victoria, poder y fuerza, pero para Jesús el camino a la gloria estaba marcado por dolor, aflicción y muerte. Luego Él utilizó el ejemplo de la semilla para explicar que a través de su muerte muchos experimentarían vida. Cada campesino y jardinero sabe que la semilla debe caer a tierra y morir para que pueda haber mayor vida después.

Jesús retó a sus discípulos a hacer lo mismo. No, ninguno de ellos murió por los pecados del mundo, pero hay una manera en la que podemos entregar nuestra vida para servir y amar a otros de tal manera que ellos puedan encontrar la vida verdadera tanto en la tierra como en el cielo.

Jesús sabía que Él sería crucificado, si quería atraer a todos hacia Él. Cuando vemos a Jesús muriendo en la cruz por nosotros, eso nos ayuda de dos maneras. Objetivamente podemos saber que su sacrificio nos trajo la victoria. Subjetivamente, nuestro corazón se puede derretir y ser tocado por la belleza de lo que Él hizo.

Preguntas para meditar

NIÑOS PEQUEÑOS/PRE-K
:

· En esta historia, ¿quiénes querían conocer a Jesús?

· ¿Qué dijo Jesús acerca de la semilla (grano de trigo)?

NIÑOS:

· En esta historia, ¿quiénes querían conocer a Jesús?

· ¿Qué dijo Jesús acerca de la semilla (grano de trigo)?

· ¿Cómo pudo la muerte de Jesús darnos vida a ti y a mí?

ORACIÓN


Dios, gracias porque Jesús vino a morir para que yo tenga vida. Ayúdame a vivir, no para mí mismo, sino para tu gloria y el bien de quienes me rodean. Hay tantas veces en las que soy egoísta y cuando tomo decisiones o digo palabras que, aunque me ayudan a mí, pueden lastimar a otros. Por favor perdona las ocasiones en que me amé más a mí que a ti. Ayúdame a ver la verdad y la belleza de lo que Jesús hizo por mí en la cruz. Llena mi corazón con verdad y belleza para que pueda ver tu bondad. En el nombre de Jesús, amén.