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DÍA 40 - PEDRO NIEGA A JESÚS

LECTURA: Juan 18:15-18, 25:27

ENSEÑANZA

En esta historia, leemos sobre uno de los momentos más sombríos en la vida de Pedro. Jesús había sido arrestado y arrastrado a lo que era esencialmente, un juicio ilegal. Los líderes religiosos y fariseos querían encontrar a Jesús culpable de un crimen peligroso, y así entregarlo a los romanos para su ejecución. Pedro no pudo entrar, por eso se quedó parado en el patio esperando escuchar noticias. La gente comenzó a reconocerlo como un amigo y seguidor de Jesús.

Algunas horas antes, Jesús predijo que Pedro lo negaría tres veces antes de que el gallo cantara. En ese momento, Pedro estuvo en completo desacuerdo pretendiendo que él estaba dispuesto a morir por Jesús. Sin embargo, en momentos de incertidumbre y de temor, Pedro negó que conocía a Jesús tres veces. Fácilmente se podría criticar a Pedro y pensar que fue un cobarde, pero Pedro amaba profundamente a Jesús y estaba determinado a seguirlo. Entonces, ¿qué pasó?

Es lo mismo que nos pasa a ti y a mí cuando nos preocupa más el «qué dirán» de la gente que el temor reverente (que implica respeto y honra) hacia Dios. Decimos y hacemos cosas intentando proteger y demostrar nuestra imagen. Sólo un corazón transformado por el amor incondicional de Dios puede ser libre del temor al «qué dirán». Más adelante en el evangelio de Juan, Jesús ayudará a Pedro a entender el gran amor de Dios por él. No te preocupes, la historia de Pedro aún no ha terminado…

Preguntas para meditar

NIÑOS:

· ¿Qué dijo Pedro cuando la gente lo reconoció como uno de los amigos de Jesús?

· ¿Por qué Pedro respondió de la manera en que lo hizo?

· ¿Qué es lo peligroso de preocuparse por lo que piensan los demás de nosotros?

ORACIÓN

Dios, reconozco que ha habido veces en las que he negado conocerte. Con mis labios digo que confío en Ti, pero mi vida ha mostrado que confío más en otras cosas. Canto canciones sobre

cómo Tú eres primero en mi vida, pero muchas veces yo quiero tener el primer lugar en mi vida. Quiero hacer mis cosas y no tener que rendirte cuentas de lo que hago. Perdóname. Ayúdame a correr hacia Ti cuando falle. Impide que huya de Ti. Gracias porque siempre estás cerca de mí con los brazos abiertos para perdonarme, amarme y restaurarme. En el nombre de Jesús, amén.