DÍA 45 - EL ENTIERRO DE JESÚS

LECTURA: Juan 19:38-42

ENSEÑANZA:

Después de que Jesús murió, hubieron dos obstáculos importantes para que recibiera un entierro adecuado.

Primero, Jesús murió sin dinero a su nombre. Su única posesión terrenal era su túnica sin costuras y los soldados romanos habían echado suertes para determinar cuál de ellos se quedaría con ella. Jesús murió sin dinero y sin hogar – era un maestro ambulante que confiaba en la generosidad y la hospitalidad de los demás. Es muy probable que la familia de Jesús no tuviera el dinero para una tumba y un entierro adecuado, pero uno de los seguidores de Jesús cubrió la necesidad. José de Arimatea era un miembro rico del consejo gobernante judío y entregó su propia tumba por Jesús. José no lo habría sabido en ese momento, pero como todos sabemos ahora: ¡Jesús sólo necesitaba pedirlo prestado! Nicodemo, el fariseo que conocimos en Juan 3, proporcionó mirra y áloes para ungir y limpiar el cuerpo para el entierro, pero sólo tenía alrededor de 12 onzas de perfume, no lo suficiente para un entierro adecuado. Es obvio que estos dos hombres estaban apurados. ¿Por qué?

El segundo desafío con el entierro de Jesús fue el sábado. A estos hombres judíos no se les permitía hacer ningún trabajo en sábado y eso incluía enterrar a su amigo. Jesús murió el viernes por la tarde y el sábado comenzó a la puesta del sol el viernes, sólo tenían un par de horas. No tuvieron tiempo suficiente para hacer una ceremonia de entierro completa y adecuada. Las mujeres que estaban en la cruz planearon ir a la tumba después del sábado, el domingo por la mañana, para terminar la ceremonia de entierro y ungir su cuerpo con más perfumes y especias. Una vez más, no lo sabían entonces, pero no habría necesidad de terminar la ceremonia de entierro de Jesús. No estaría allí el domingo por la mañana cuando llegaran – ¡estaría vivo!

Preguntas Para Meditar:

NIÑOS:

• En esta historia, ¿qué hicieron José y Nicodemo por Jesús?

• ¿Qué no pudieron hacer José y Nicodemo en sábado?

• ¿Qué sabemos ahora que los seguidores de Jesús no sabían entonces?

ORACIÓN:

Dios, gracias porque aún en las horas más oscuras de mi vida hay esperanza. Cuando Jesús murió y fue enterrado, estoy seguro de que muchos de sus amigos y seguidores pensaron que toda esperanza estaba perdida. Gracias porque siempre hay esperanza por lo que eres y lo que has hecho. Ayúdame a confiar en tu plan y en tu tiempo. Enséñame a ser generoso con las bendiciones que me has dado. Quiero usar tus bendiciones para bendecir a los demás. Gracias por proveerme cosas buenas. En el nombre de Jesús, amén.