Devocionales Para Jóvenes

DÍA 11 - JESÚS CAMINA SOBRE EL AGUE

 

LECTURA: Juan 6:16-21

ENSEÑANZA:

Los discípulos acababan de ver a Jesús alimentar a miles de personas con cinco panes y dos peces. Estoy seguro de que pensaron que el milagro era lo más asombroso que Jesús podía hacer. Estaban equivocados. Esa misma noche, vieron algo que era aún más increíble: Jesús caminando hacia ellos en las aguas del mar de Galilea en medio de una tormenta. Entonces, ¿por qué Jesús caminó sobre el agua? ¿Lo hizo para asustar o sorprender a sus discípulos? ¿Fue sólo un truco genial? ¿Estaba presumiendo? Por supuesto que no. Hay dos razones principales por las cuales Jesús caminó sobre el agua.

1) Lo hizo como una demostración poderosa y visible de su poder sobre la naturaleza. El mar representaba lo desconocido y lo incontrolable. Ninguna persona mortal podría controlar el mar. En el Antiguo Testamento está claro que sólo Dios gobierna sobre los mares (Salmo 89: 9). Pero en esta historia, se nos recuerda que Jesús es el rey y que reina sobre el mundo que creó.

2) Jesús quiso que sus discípulos le temieran más allá de sus tormentas peligrosas en medio de la noche. Tan aterrados como estaban en la tormenta, estaban aún más aterrados cuando vieron a Jesús caminando sobre el agua. Se dieron cuenta de que el verdadero poder —poder mayor que cualquier tormenta— se encontraba en Jesús.

Sí, Jesús viene a quitarnos nuestros miedos, pero no sólo los quita ... los reemplaza con un temor saludable, reverencia y admiración por sí mismo. El "miedo bueno" de Jesús puede liberarlo a usted y a mí de todos los " temores malos" que quieren evitar que vivamos libres.

Preguntas para meditar:

ADOLESCENTES:

• ¿Cuál es una razón por la que Jesús caminó sobre el agua?

• ¿Puedes pensar en otras razones que no sean las dos mencionadas en la enseñanza?

• ¿Cómo es que el miedo les impide a las personas vivir libres? ¿Cómo puede un temor de Dios liberarnos?

ORACIÓN:

Dios,

Gracias por enviar a Jesús para mostrarnos tu poder sobre la naturaleza. ¡Gracias por crear todas las cosas, sostener todas las cosas y un día hacer todas las cosas nuevas! Ayúdame a ser honesto sobre mis temores. Ayúdame a hablar con mi familia y amigos sobre esos miedos. Pero, sobre todo, ayúdame a traerte mis miedos. Gracias porque tu Espíritu Santo me ayuda a ver a Jesús en todo su poder y fuerza para que pueda temerle con razón y no vivir con miedo a otras cosas. Recuérdame que Jesús reina y gobierna, sobre todo. Gracias, Dios. En el nombre de Jesús, amén.

PRÓXIMO NIVEL (ENSEÑANZA ADICIONAL):

Dos milagros en realidad suceden en esta historia. En el versículo 21 se lee: "¡Entonces estaban ansiosos por dejarlo entrar en el bote, e inmediatamente llegaron a su destino!" Los comentaristas afirman que este viaje en barco fue de al menos 5-6 millas de largo. Según el versículo 19, sólo habían remado 3-4 millas esa noche. Entonces, cuando Jesús se subió al bote, todavía estaban al menos a una milla de la orilla. Pero ellos "inmediatamente" llegaron allí. A riesgo de alegorizar esta historia, podría valer la pena notar que Jesús tiene una manera de encontrarnos en nuestros miedos, revelándose a sí mismo para que respondamos con entusiasmo de "dejarlo en el bote", y luego a veces nos mueve sobrenaturalmente adelante a donde necesitamos estar. Este no es el objetivo de este texto, pero debe considerarse que este milagro adicional revela algo sobre la naturaleza y los caminos de Dios.