LECTURA: Juan 11:45-53
Enseñanza:
La enseñanza de hoy sucedió justo después de que Jesús resucitó a Lázaro de la tumba. Es interesante notar las diversas repuestas a este asombroso milagro. Muchas personas creyeron, pero otras usaron este evento maravilloso como una oportunidad para provocar a los fariseos (los líderes religiosos judíos). Los fariseos temían que el pueblo judío creyera en Jesús y que declarara con mucho ruido y orgullo que Él era el Mesías, Rey de los judíos. Los judíos estaban bajo el dominio romano y los fariseos asumían que este tipo de respuesta provocaría que los romanos llegaran a destruir al pueblo judío y al templo. Los romanos eran conocidos por su ferocidad en batalla y no tolerarían que un pueblo derrotado por ellos proclamara a su propio rey.
Caifás, el sumo sacerdote y los principales líderes religiosos del pueblo judío, básicamente se pusieron de acuerdo con los fariseos. Él afirmaba que era mejor que Jesús muriera en vez de que toda la nación fuera destruida. Juan, el autor, hace notar que Caifás no estaba consciente de que estaba en realidad profetizando sobre la muerte de Jesús. Jesús moriría en vez del pueblo judío, pero no de la manera en que pensaba Caifás. Jesús moriría en lugar de la nación entera y por ella, ¡y por el mundo entero! Vino a entregar su vida como expiación por nuestros pecados. Porque Jesús murió en lugar nuestro, podemos experimentar la vida ahora y en la eternidad. A partir de ese momento los líderes judíos se confabularon para matar a Jesús. Ellos creían que tenían el control de la situación, pero quien lo tenía era Dios y Él estaba utilizando incluso los planes malvados de los fariseos para cumplir con su buen propósito.
Preguntas para meditar
ADOLESCENTES:
· ¿Por qué reaccionaron los fariseos de esa manera cuando escucharon las noticias de este milagro?
· ¿Quién era Caifás y qué dijo?
· ¿Qué significa que Jesús murió en nuestro lugar?
ORACIÓN
Dios, gracias por enviar a Jesús a morir en mi lugar. Jesús, gracias por estar dispuesto a ofrecer tu vida para que yo pueda tener verdadera vida tanto ahora, como en la eternidad. Ayúdame a contar a otros acerca de tu amor. Gracias, porque Tú tienes control de toda circunstancia y estás obrando en cada desafío. Ayúdame a confiar en tu poder y en tu plan aun cuando parece que el maligno está a cargo. En el nombre de Jesús, amén.
PRÓXIMO NIVEL (ENSEÑANZA ADICIONAL):
¿Quién era Caifás?
Las notas de estudio de la ESV (English Standard Versión) Ofrecen esta perspectiva: «Caifás fue capaz de tener el control como sumo sacerdote por casi 18 años, un lapso más largo que cualquier otro en el primer siglo. Ciertamente él era el sumo sacerdote durante el ministerio de Jesús, aunque él consultaba frecuentemente a su suegro, Anás (Juan 18:13; Lucas 3:12)».