DÍA 27 - JESÚS PREDICE SU TRAICIÓN

LECTURA: Juan 13:21-30

ENSEÑANZA:

¿Alguna vez ha estado comiendo con familiares o amigos cuando de repente las cosas se pusieron incómodas debido a algo que alguien dijo? Imagínese lo incómodo que debe haber sido cuando Jesús dijo que alguien en la habitación lo traicionaría. (Padre: es posible que deba explicar la palabra "traicionar" a sus hijos). Los discípulos inmediatamente comenzaron a sospechar el uno del otro, preguntándose quién podría ser. Pedro le pidió al discípulo sentado más cerca de Jesús que obtuviera más información: esta persona se identifica como "el discípulo que Jesús amaba". ¿Quién era esta persona? "El discípulo que Jesús amó" es una frase que Juan usa en su evangelio para referirse a sí mismo. Esto no es una declaración de orgullo; Juan no se jacta. ¡Así es como Juan experimentó y recordó a Jesús, como profundamente amado por él! Esta profunda sensación de ser amado debería ser la experiencia de cada discípulo de Jesús

De alguna manera, Judas tuvo una experiencia muy diferente con Jesús. No sabemos todas las motivaciones detrás de sus acciones, pero Judas decidió traicionar a Jesús por dinero. Quizás Judas amaba más el dinero que Jesús. Tal vez creía que acelerar el conflicto entre Jesús y los líderes religiosos resultaría en que Jesús actuara como el Mesías que Judas esperaba que fuera.

Debemos notar que Judas y Juan pasaron la misma cantidad de tiempo con Jesús. Vieron los mismos milagros y escucharon las mismas enseñanzas. Pero sólo uno entendió y experimentó su amor. Esta es una advertencia para todos nosotros. Sólo estar cerca de Jesús no significa que lo estamos siguiendo. Necesitamos amarlo más que al dinero (o cualquier otra cosa) y debemos confiar en sus planes y propósitos más que en los nuestros.

Preguntas Para Meditar:

ADOLESCENTES:


• ¿Por qué Juan se llamó a sí mismo "el discípulo que Jesús amaba"?

• ¿Cómo fueron diferentes Judas y Juan? ¿Qué podemos aprender de ellos?

ORACIÓN:

Dios, ayúdame a conocer y experimentar tu amor. Evita que simplemente esté cerca de Jesús y dame la gracia que necesito para amar y seguir a Jesús. Ayúdame a amar y atesorar a Jesús más que cualquier otra cosa en mi vida. Ayúdame a confiar en sus planes y su tiempo más que en mis preferencias. Ayúdame a no traicionarte con mis pensamientos, mis palabras o mis acciones. Gracias porque me amas y me perdonas cuando vengo a ti con mi pecado. Ayúdame a correr siempre hacia ti y no huir de ti. En el nombre de Jesús, amén.

PRÓXIMO NIVEL (ENSEÑANZA ADICIONAL):

Anteriormente en este capítulo (versículo 2), leemos "Era hora de cenar, y el diablo ya había incitado a Judas, hijo de Simón Iscariote, a traicionar a Jesús". Después de la cena, dice que "Satanás entró en él (Judas)". Hubo una progresión de la influencia del enemigo en la vida de Judas. Primero, se le solicitó y luego fue poseído. No es prudente construir ninguna doctrina de opresión o posesión demoníaca en torno a esta narrativa, pero debemos tener en cuenta que hay un enemigo real que puede aprovechar las oportunidades que le brindamos para influir y dirigirnos. Nuestra mejor estrategia contra el maligno es estar continuamente lleno del Espíritu de Dios.