La transición a «la nueva normalidad»

Publicado en Liderazgo de la iglesia

La pandemia del coronavirus ha cambiado y seguirá cambiando el panorama de la vida moderna. En muchas maneras, nuestra vida y ministerios nunca volverán a ser como antes. Este no es un tiempo de andar en punto muerto o de «improvisar». Hacer la obra del ministerio en un mundo pos-coronavirus requerirá discernimiento e intencionalidad. Así como Israel cuando enfrentó una crisis, hará falta hombres y mujeres como los hijos de Isacar: «expertos en el conocimiento de los tiempos, que sabían lo que Israel tenía que hacer» (1 Crónicas 12:32, NVI).

El mandato de «refugiarse en un lugar» o «quedarse en casa» por el COVID-19 no sucedió de manera repentina. Fue el resultado de casi un mes de medidas que fueron en aumento. El propósito de la mitigación gradual fue dar a nuestras comunidades el tiempo necesario para ajustarse dentro de los parámetros de sus capacidades emocionales y prácticas. El regreso a la «nueva normalidad» requerirá de la misma intencionalidad por fases. El líder sabio sabe que no podremos volver a la normalidad en un instante y «a toda potencia». No solo tendremos que reconocer lo que es nuestra «nueva normalidad», sino también entrar en ella lentamente y por fases, con discernimiento e intencionalidad.

Es por eso que este recurso de planificación fue creado para las iglesias de RMMN [Rocky Mountain Ministry Network/Red de Ministerio de las Montañas Rocosas]. Sabiendo que siempre es más fácil mejorar algo que crearlo, esbocé este modelo de cuatro fases con la ayuda de algunos amigos muy dotados cuyo nombre menciono en las notas al final de este documento. Yo creo que esto será de ayuda para ti y tu iglesia cuando comencemos a entrar en las aguas del ministerio pos-coronavirus.

Utilízalo, mejóralo, o corta y pega, de la manera que mejor se ajuste a tu contexto único. Al menos, al leerlo con tu equipo te ayudará a estar al frente de esta crisis y centrar tu enfoque en el reingreso a este entorno en movimiento que he nombrado «la nueva normalidad».

Una palabra final de aliento. En una crisis como esta es fácil sentirse abrumado con sentimientos de insuficiencia. Hay tanto que hacer, tanto que aprender, y tanta incertidumbre. Sin embargo, recuerda que has sido lleno del Espíritu, llamado por Dios y que eres un hijo del Rey eterno. No hay planificación o estrategia humana que pueda sustituir adecuadamente la dirección de Dios, la provisión milagrosa y la fe. El enemigo quiere que pienses que el futuro depende de ti, pero no es así y nunca lo ha sido. El único experto en esta nueva era de ministerio es el Dios que todo lo puede. ¡Qué gozo saber que Él está de nuestro lado!

Luchando por el bien de la comunidad,

Gene Roncone
Rocky Mountain Ministry Network
Superintendente de distrito / Pastor de la red (alias «el ayudador»)

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